La época de celo se comprende en los meses de octubre y noviembre, y es el mejor momento para el abate de grandes ejemplares. Aunque podemos encontrarlo en parajes muy accesibles, habita normalmente en zonas escarpadas pobladas de espeso monte mediterráneo y de difícil acceso, por ello, es otra de las modalidades muy valoradas por los amantes de la caza de alta montaña. Es un animal un tanto peculiar, pues no suele seguir unos patrones de comportamiento, como si lo hacen las demás especies. Todo ello hace de este bello animal, un apreciado trofeo para los recechistas.
Para su caza disponemos de más 25000 hectáreas.